Carlos Sarrió inaugura nueva colección en Invasoras (POESCÉNIKA) con el poemario NO NADA

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o bien siguiendo la ruta de este enlace a la página de NADA

PVP: 10 euros

En No Nada, de Carlos Sarrió, nos encontramos ante un texto muy personal, caracterizado por la búsqueda de la claridad -en un universo de paisajes tomados por la penumbra- y que nos muestra un sentir y un estar a través de la mirada, de la contemplación.
Un poemario en el que cobra importancia la propia escritura como camino -que de forma espantánea reconduce la vida y la ilumina-, y en el que late de forma constante la idea de nostalgia -como un modo de presenciar el futuro que pasa inadvertido-.
No Nada, en su obsesión por reivindicar el poder de las sombras, enciende a cada paso destellos de luciérnaga para avisarnos -incautos lectores- de que nada, no nada, es permanencia, solo atmósfera.

Con No Nada, Invasoras inaugura una nueva línea de diálogos entre la poesía y la escena, dedicada a ahondar tanto en la perspectiva poética del hecho escénico como en la capacidad de la dramaturgia por reafirmarse en poema.

Carlos Sarrió es actor, iluminador, director, dramaturgo y poeta. Pertenece a Cambaleo Teatro desde 1982, compañía de la que es miembro fundador. Desde entonces ha dirigido los espectáculos de Cambaleo. En la actualidad es director artístico y responsable de programación del teatro La Nave de Cambaleo, en Aranjuez.

Colección POESCÉNIKA Nº 1

Ya a la venta Hartos de felicidad, de Luminita Voina-Raut

10 euros PVP

Pedidos: edicionesinvasoras@gmail.com

o bien a través de la página: HARTOS DE FELICIDAD

 

ISBN: 978-84-16993-55-0

 

Hartos de Felicidad de la autora rumana Luminita Voina-Raut, con traducción al castellano de Alina Daniela Popescu, es una obra coral que expone con crudeza las condicioncs sociales de gran parte de la población en Ruman1a, desde una perspectiva realista, cercana al teatro documento, pero sin renunciar a la capacidad de la ficción para construir metáforas.

“Estamos pues ante una obra esencialmente política, nunca panfletaria. El gran teatro ha hablado siempre de personas confrontadas a las circunstancias históricas que les han tocado vivir. Imagino que el proceso de escritura ha debido de ser doloroso en muchos momentos para Luminița Voina-Răuț, porque la autora no escribe desde el refugio seguro de los convencidos. No da lecciones, no lanza consignas, no hay paternalismo, ni se imponen respuestas. Luminița lanza preguntas, analiza, expone, empatiza y denuncia, y logra que el conjunto social y humano que compone el mundo de Hartos de felicidad –una obra absolutamente coral- impacte en nosotros precisamente por lo que en estos personajes reconocemos de semejante: su humanidad y su insobornable deseo de seguir adelante en medio de un medio hostil o, lo que es lo mismo, en medio de unas circunstancias históricas muy distintas a las imaginadas hace unas décadas.”
(Del prólogo de Javier de Dios)