La prensa se hace eco del Premio Internacional Dramaturgia Invasora

https://sevilla.abc.es/provincia/sevi-moronense-antonio-morales-gana-premio-internacional-dramaturgia-invasora-2018-201811190742_noticia.html?fbclid=IwAR3rEhKETbC6olz0Qr4tNwFQQ0enHJht__suTt5kJNItF8k5GmD5GMM0kuM

 

http://www.artezblai.com/artezblai/antonio-miguel-morales-montoro-gana-el-ii-premio-internacional-dramaturgia-invasora.html?fbclid=IwAR1hE8134c30EVMcx3z251m6GsfXYyMuiX4B08Kb4-AIFHp_f1pvwu3zIKg

 

http://elcorreoweb.es/provincia/un-moronense-se-alza-con-el-premio-internacional-dramaturgia-invasora-XJ4579716?fbclid=IwAR3BoSWC-lkuMLkRAv1p-xAmpR3McheO6mThsDtF3SWfA1arT2j7dCBbkA4

 

 

 

 

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Próximamente SATURNO EN AGOSTO, de Rafael Ruiz Pleguezuelos

ISBN 978-84-16993-39-0

PVP 10 euros

inauditos@gmail.com

Año 1986. Han pasado ya veintitrés años desde que Sylvia Plath decidiera quitarse la vida, y su obra y biografía no han dejado de popularizarse hasta formar un auténtico culto para muchos lectores. César Descalzo, un escritor fracasado que solamente ha alcanzado fama por haber sido uno de los amantes de Sylvia Plath y escribir un relato escandaloso de su relación, recibe la visita de un especialista en la autora, el profesor Bright, quien amenaza con hacer tambalear la vida de César Descalzo y la de su familia.

En Saturno en agosto hay un interés palpable en indagar sobre la mentira y sus consecuencias. En el fondo de la obra están aquellos temas que gravitan de manera constante en el mundo del arte: el ego de los autores y el precio de la fama, de conseguirla y mantenerla. Y por encima de todo, la obra quiere ser una celebración del talento de Sylvia Plath y su legado poético.

«Rafael Ruiz Pleguezuelos ha construido una sinfonía con la música de fondo de Sylvia Plath, el mito, la mujer, el ser de carne y hueso, pero también el Jano bifronte que ofrece su bipolaridad consciente y despliega la agnición más perfecta. […] Una obra de gran altura dramática, en la que Jano surge con fortaleza en este laberinto vital perfectamente conducido.»

Del prólogo de F. Morales Lomas